El blanqueamiento dental es hoy uno de los tratamientos estéticos más demandados en odontología. Cada vez más personas buscan una sonrisa más brillante, pero ¿qué implica realmente? En este artículo repasamos los métodos que existen, sus beneficios, sus riesgos y cómo mantener el resultado.
¿Qué es el blanqueamiento dental?
El blanqueamiento dental es un procedimiento diseñado para eliminar manchas y decoloraciones de los dientes. Esas coloraciones amarillentas, marrones o grisáceas suelen deberse a hábitos de alimentación —vino tinto, tabaco, té, café o alimentos muy pigmentados—, aunque también pueden venir de una acumulación de sarro, de una higiene bucal deficiente o, simplemente, del paso del tiempo.
Tipos de blanqueamiento dental
El blanqueamiento se aplica sobre dientes vitales, es decir, dientes que no han sido endodonciados. Existen distintas técnicas para blanquear sin dañar el esmalte, y conocerlas a fondo es lo que permite elegir la más adecuada para cada boca. De ahí la importancia de acudir a tu dentista para que valore qué técnica conviene a tu esmalte. Fundamentalmente hay dos:
Blanqueamiento profesional en clínica
Se realiza en la propia clínica con agentes blanqueadores de alta concentración: un gel de peróxido de hidrógeno activado con luz LED para acelerar el proceso. Ofrece resultados rápidos y visibles. Se realiza habitualmente en tres sesiones de unos 20 minutos cada una, lo que permite que el esmalte descanse entre ellas y se reduzca la sensibilidad.
Blanqueamiento profesional en casa
Se hace con un kit que se entrega en la clínica e incluye unas férulas transparentes hechas a la medida de tu dentadura. Sobre ellas se aplican unas gotas de gel en el hueco de cada diente con una jeringa dosificadora. En este caso se emplea peróxido de carbamida en menor concentración, precisamente porque la aplicación no está supervisada en directo. Las férulas se llevan una hora al día durante aproximadamente un mes.
Por qué no usar kits comprados por internet
Desaconsejamos el uso de kits de blanqueamiento «más económicos» que se venden por internet. Los tratamientos dentales no supervisados por un especialista pueden dar resultados muy malos y, en ocasiones, irreversibles. En temas de salud, consulta siempre con un profesional cualificado.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura el efecto?
El resultado se mantiene habitualmente entre 2 y 5 años, según tus hábitos. Recomendamos un blanqueamiento de recuerdo cada dos años.
¿Puedo blanquear si tengo fundas o empastes?
El blanqueamiento actúa sobre el diente natural, no sobre los materiales de restauración. Si tienes coronas, carillas o composites en dientes visibles, hay que planificarlo antes para que el color final sea uniforme.
¿Produce sensibilidad?
Puede aparecer sensibilidad en las primeras 24 horas. Es pasajera y se controla siguiendo las indicaciones del especialista.
Conclusión
El blanqueamiento dental puede ser una excelente opción para mejorar el aspecto de tu sonrisa. Lo importante es informarse bien sobre los métodos disponibles y elegir el que mejor se adapte a tus necesidades y al estado de tu boca. Consulta siempre con un profesional antes de iniciar cualquier tratamiento: es la forma de asegurar el mejor resultado y minimizar riesgos.
Si quieres saber qué tipo de blanqueamiento te conviene, pide tu valoración y lo vemos sobre tu caso.